El calentamiento de las aguas oceánicas ha provocado un descenso del brillo de la Tierra, pues son menos las nubes brillantes que reflejan la luz solar hacia el espacio y se atrapa aún más energía en el sistema climático de nuestro planeta, según un estudio en AGU Geophysical Research Letters.

El equipo de investigadores, que realizó décadas de mediciones de la luz terrestre -la luz reflejada por la Tierra que ilumina la superficie de la Luna- y mediciones por satélite, descubrió que la Tierra refleja ahora alrededor de medio vatio menos de luz por metro cuadrado que hace 20 años.

Eso equivale a una disminución del 0,5 % de la reflectancia de la Tierra, la cual refleja alrededor del 30 % de la luz solar que la ilumina, y la mayor parte de ese descenso se ha producido en los últimos tres años de datos sobre la luz terrestre.

“La caída del albedo fue una sorpresa para nosotros cuando analizamos los últimos tres años de datos después de 17 años de albedo casi plano señaló Philip Goode, investigador del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey y autor principal del nuevo estudio.

Se conoce como ‘albedo’ a la proporción de radiación que una superficie refleja (en este caso la reflectancia de la Tierra), respecto a la radiación que incide sobre la misma (la irradiancia solar). Este fenómeno está conectado con el clima del planeta porque, por ejemplo, las nubes de nuestra atmósfera son una pieza fundamental cuando se trata de reflejar la luz solar. Además, no se puede perder de vista que por el avance del cambio climático, el tipo y formación de dicha nubosidad se está modificando.