Un Tribunal de Garantías Penales en Quito declaró culpable a Manuel G., como autor de la violación de su hijastra, quien actualmente tiene tres hijos producto del delito. El responsable fue condenado a veintinueve años y cuatro meses de pena privativa de libertad.

Entre las principales pruebas presentadas por el nuevo fiscal a cargo del caso, Paul Villareal, durante la audiencia se incluyen: el testimonio del galeno que practicó la valoración médico-legal, del perito psicólogo que en su informe señala la presencia de una afectación grave, producto de los repetidos actos de violencia que se manifestaban en depresión y angustia; la valoración psicológica al procesado y el testimonio anticipado de la víctima.

También, el informe de una pericia de contexto de género que señala que la agraviada vivía en un ambiente de violencia, el cual había sido normalizado, produciéndole una afectación psicológica y que su salud reproductiva, y su derecho a la educación fueron afectados.

Esa prueba fue valorada en su conjunto y permitió al Tribunal fijar la sentencia con base en el artículo 171 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), considerando las agravantes de la infracción.

Además, se le impuso una multa de 800 salarios básicos unificados y el pago de 5.000 dólares como reparación integral a la víctima.

El juez también pidió que se brinde apoyo psicológico a la joven y su familia. Asimismo, solicitó que entreguen copias de expediente a Fiscalía para que se inicie una investigación en contra de la madre de la víctima por presunto delitos relacionados con la presente causa.

Este caso es uno de los derivados del operativo “Rescate Querubín”, en el que varias personas fueron detenidas como resultado de investigación por agresiones sexuales sistemáticas y delitos conexos contra niñas del mismo entorno familiar, en el que siete víctimas fueron rescatadas.

De los detenidos en el mencionado operativo, el 80% comparten línea directa de consanguinidad con sus víctimas. Es decir, son padres, hermanos o tíos; mientras que el 20% restante mantienen línea de afinidad: cuñados o vecinos. vistazo.com