Son imágenes que quisiéramos olvidar pero siguen allí. En los cementerios de Guayaquil cada día son más los que se van y sus familiares llegan a despedirlos en días en los que se pide conciencia, respeto a medidas de bioseguridad y quedarse en casa.

Magali Pincay perdió a su esposo, que era el padre de sus hijos, un agente de tránsito que la cuidó, pero el coronavirus le ganó la batalla. 

«Resulta que se contagió mi hija de 11 años, mi hijo de 24 años, mi hija de 28 años, mi esposo y yo. Nosotros salimos, pero él estuvo 18 días hospitalizado en el Teodoro Maldonado», cuenta Pincay.

Las tumbas van apareciendo como dominó, donde ayer no había, hoy hay una nueva. En Jardines de la Esperanza, por ejemplo, son 12 personas fallecidas por COVID-19 cada día.

Una cifra que sigue subiendo, por eso ya trabajan en ampliaciones para cubrir esta avalancha de casos. 

«Estas dos últimas semanas hemos pasado de un 40% a un 60% del total de fallecidos diarios en nuestro cementerio por causal COVID», informa Gisella Quispe, gerenta de servicios de Jardines de la Esperanza.

Aunque se evita el contacto físico, un abrazo trata de consolar el dolor de una perdida. Miguel Delgado se contagió y superó el COVID-19, pero sigue en ese entorno porque a su funeraria cada día llegan más victimas.

Dijo que desde las ultimas 2 semanas siguen incrementándose los casos. «Nos mantenemos en zozobra porque a nosotros también nos afecta.

Yo fui uno de los que ya tuvo el virus y gracias a Dios y los médicos estoy aquí nuevamente», afirma Delgado. 

Según los datos del Registro Civil en Guayas, en enero de este año hubo 2.648 fallecidos, en febrero fueron 2.442, pero en marzo la cifra de muertos llegó a 3.001 personas. 

Y el COE cantonal informó que en el puerto principal cada día fallecen 32 personas por la pandemia.