La candidata presidencial Keiko Fujimori acusó este viernes 11 de junio al presidente interino de Perú, Francisco Sagasti, de haber eludido su «obligación constitucional de ser imparcial» en el proceso electoral al llamar al premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa para conversar sobre los comicios presidenciales.

«Sagasti no debe interferir en mi legítimo derecho a defender nuestros votos. Él tiene la obligación constitucional de ser imparcial y mantenerse al margen del proceso electoral», escribió Fujimori en su cuenta de Twitter en alusión al polémico diálogo que mantuvo el presidente con Vargas Llosa, quien apoya abiertamente a la candidata de Fuerza Popular.

El mandatario confirmó la víspera que se comunicó por teléfono con el Nobel de Literatura y otras personalidades para pedir esperar con calma los resultados finales de los comicios celebrados el pasado domingo, ante la escalada de tensiones generada por el pedido del partido fujimorista de anular unos 200.000 votos bajo acusaciones de un supuesto «fraude sistemático».

Pero «el presidente no genera calma» si no «todo lo contrario» a los ojos de la candidata, quien ha pedido que se revisen más de 800 actas del balotaje, que lidera su rival, el izquierdista Pedro Castillo.

«La cancha no está pareja. Existen actores externos que están vulnerando la voluntad popular. Nosotros seguiremos defendiendo nuestro derecho voto a voto», aseveró Fujimori.

Este viernes se confirmó que el izquierdista Pedro Castillo obtuvo la mayoría de los votos en las elecciones presidenciales peruanas del pasado domingo, al sumar el 50,168 % de los sufragios cuando apenas faltan el 0,328 % de los votos por contar, una distancia que su rival Keiko Fujimori no podrá superar.

– Polémica llamada –

La conversación telefónica entre Sagasti y Vargas Llosa generó controversia en Perú, donde incluso circularon rumores de que legisladores de la oposición planeaban presentar un pedido de censura contra el presidente, que culmina sus funciones el 28 de julio, por esta presunta «intromisión».

En Perú, el jefe de Estado tiene prohibido intervenir en campañas políticas en favor de un candidato ni hablar con responsables de organismos electorales.

Vargas Llosa no es candidato ni responsable de ningún organismo electoral.

Previamente, Sagasti ya había señalado que la comunicación que mantuvo tanto con el Nobel de Literatura como con otras personas vinculadas con Fujimori y Castillo tenía como objetivo «bajar la tensión y esperar los resultados finales» de la contienda electoral.

El gobernante deploró, por ese motivo, «que se distorsione y malinterprete una acción orientada a mantener la tranquilidad en un ambiente tan polarizado, complejo y difícil, plagado de mentiras y distorsiones», como el que, según remarcó, está «viviendo» su país.

También el periodista Álvaro Vargas Llosa, el hijo de Mario, insistió en una entrevista a la emisora RPP que la conversación entre Sagasti y su padre no tuvo nada indebido ni inconstitucional.

«Es perfectamente lógico que en este clima cualquier autoridad tenga la inclinación de actuar en diálogo con distintos personajes del país para poder paños fríos», apuntó Vargas Llosa.