Alrededor de 2 millones de hectáreas de bosque natural se han perdido en las últimas 3 décadas en Ecuador. Entre las principales causas está la tala ilegal de árboles, que afecta a varias provincias del país. Pero cuáles son las dinámicas que realizan quienes se dedican a este delito ambiental y qué medidas se toman por parte de las autoridades y el sector formal maderero.

Ecuador es un país megadiverso, pero con varios problemas que debe enfrentar para mantener sus bosques nativos. Desde 1990 hasta 2018 se han perdido alrededor de 2 millones de hectáreas de bosque natural en el territorio.

Especies como la balsa y el eucalipto son de los tipos de árboles más vulnerables ante este delito ambiental, sancionado con prisión entre uno a tres años.

El Ministerio de Ambiente detalla que hay 14 puntos fijos y controles en carreteras a nivel nacional para sancionar a los responsables, pero aún no son suficientes.

Además de la región amazónica, que comprende Sucumbíos, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe, las provincias costeras de Esmeraldas y Manabí son las más afectadas por la tala ilegal.

Christian Riofrío, director ejecutivo de la Asociación de Industriales de la Madera de Ecuador, explica cómo se ejecuta su actividad y qué aplican para remediar las zonas aprovechadas.“Intervenimos una hectárea y no se la toca más en algunos años; tenemos 180 mil hectáreas”.

La falta de personal de control es uno de los problemas que identifica Riofrío. Apenas son 61 funcionarios del Ministerio de Ambiente dedicados al control forestal en el país. (ecuavisa.com)